Saltar al contenido
Deguerra

El desembarco de Normandía

Imagen del Desembarco de Normandía

Fue uno de los acontecimientos que más se ha mitificado tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, conflicto que arrasó Europa y otras zonas del planeta. A pesar de todo lo que pudo haber pasado, los aliados, con muchas dificultades, tomaron las playas de Normandía, establecieron una sólida cabeza de playa y se aprestaron a la conquista del continente ocupado por los nazis. El desembarco de Normandía fue un punto de inflexión en la guerra: alivió el frente oriental donde los soviéticos seguían luchando por sobrevivir y provocó que Alemania se encontrase envuelta en tres frentes de guerra que terminarían por agotarla.

OTROS ARTÍCULOS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL



Ponemos a tu disposición otros artículos completísimos sobre este conflicto mundial, complementados con vídeos e imágenes. Todo un lujo. ¡Que los disfrutes!

Imagen de la ciudad de Stalingrado

La Batalla de Stalingrado

Soldado alemán en la Segunda Guerra Mundial

Curiosidades de la Segunda Guerra Mundial

RESUMEN

La historia siempre la escriben los vencedores. Por eso se hace tan necesario desmitificar lo que allí ocurrió esos días, pues lo cierto es que la acumulación de errores casi convierte la operación en un gran fracaso. La abrumadora superioridad material y humana aliada, unida a los propios fallos del ejército alemán que respondió tarde y desorganizadamente en los primeros momentos, y un componente de suerte (imprescindible para cualquier proyecto), lograron finalmente culminar los objetivos que se habían marcado. Pero no todo fueron errores, es cierto, y la minuciosa organización y planificación de la batalla fue un factor clave para alcanzar el éxito de la misión.

El fin de la ocupación nazi del continente dio comienzo en las playas francesas, donde miles de soldados norteamericanos, ingleses, canadienses, franceses y de otros países sacrificaron sus vidas para cambiar el curso de la guerra. Comenzaba la liberación de Francia, y la cuenta atrás de una guerra que ya duraba cinco años. Esta es la historia del desembarco de Normandía.

¿DÓNDE FUE EL DESEMBARCO?



Antes incluso de la derrota definitiva de Francia, y con la evacuación agónica en Dunkerque, Churchill ya estaba pensando en volver al continente para recuperarlo de las manos alemanas. Pero la dura realidad era que Gran Bretaña se había quedado completamente sola ante el enemigo. Comenzaba una guerra por la supervivencia inglesa que se plasmó en la batalla de Inglaterra.

tropas británicas en Dunquerke
Tropas británicas embarcando en Dunquerke tras la retirada

Los planes de Hitler no salieron como los había planeado y contra todo pronóstico los ingleses aguantaron las oleadas de bombardeos y ataques de la Luftwaffe. La ayuda norteamericana plasmada en todo tipo de material de guerra fue imprescindible para la resistencia inglesa.

Varios acontecimientos vinieron a cambiar el panorama; por un lado, la resistencia de Gran Bretaña hizo muy difícil la invasión de la isla y decidió a Hitler atacar de una vez la Unión Soviética; por otra parte, el ataque japonés a Pearl Harbor metió de lleno a Estados Unidos en la guerra. Por fin ocurrió lo que Churchill tanto estaba esperando: con la potencia norteamericana de su parte y todas sus infinitas reservas, Gran Bretaña dejarían de estar a la defensiva para tomar la iniciativa.

Ataque japonés a Pearl Harbour
Ataque japonés a Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1942

Desde un primer momento Roosevelt dejó muy claro que la prioridad era Alemania. El mandatario inglés y el norteamericano también coincidían en ir hasta la derrota total del Eje. Durante la reunión del Estado Mayor en Londres en 1942 se volvió a incidir en esta idea y se comenzó a esbozar los planes para el asalto a Europa. Pero hasta el momento todo eran declaraciones de intenciones ya que el optimismo aliado no estaba en su mejor momento. La batalla de Midway logró que los estadounidenses pasaran a la ofensiva en el Pacífico y reavivó la llama de la conquista de Europa.

La reunión en 1943 de Churchill y Roosevelt en Casa Blanca marcará una etapa decisiva en la elaboración de la apertura del segundo frente. Entre las medidas adoptadas estuvo la de reunir y desarrollar las condiciones favorables para el desembarco en Francia. Se encargó la organización y preparación de toda la operación a un Estado Mayor angloamericano especial creado para tal empeño. El 25 de mayo de 1943, el COSSAC (Chief of Staff to Supreme Allied Commander) recibe del Estado Mayor aliado una directiva relativa a la misión que llevarían a cabo, denominada Overlord:

MISIÓN

Obtener en el continente el espacio deseado para llevar a cabo posteriormente acciones ofensivas. Con este objetivo, tomar puertos que permitan la llegada de refuerzos procedentes directamente de los Estados Unidos (a un número de 3 a 5 divisiones por mes) que se unan a los contingentes británicos y canadienses, que ya se encuentran presentes.

Fecha objetivo: mayo de 1944.

Plan por presentar para el 1ª de agosto de 1943.

Fuerzas de asalto: 29 divisiones (más una francesa probable). Esto incluye: desembarco inicial, 5 divisiones más 2 divisiones; refuerzo inmediato: 2 divisiones.

Después del estudio de todas las posibilidades, y a pesar de que se barajaron otros lugares para desembarcar a las tropas, el Alto Mando del COSSAC se decidió por la región de Normandía. En la Conferencia de Quebec de agosto de 1943 Churchill y Roosevelt, junto al Estado Mayor de ambos ejércitos, aprueban el proyecto. Es entonces cuando la Operación Overlord comienza a tomar forma.

Conferencia de Quebec
Conferencia de Quebec en 1943. De izquierda a derecha:
Willian Lyon (Canadá), Franklin D. Roosevel (EEUU) y Winston Churchill (Gran Bretaña)

PREPARACIÓN DE LA OPERACIÓN OVERLORD



Ya no había marcha atrás. Sería en las playas de Normandía donde se decidiría el curso de la Segunda Guerra Mundial. En la parte oriental del continente la Unión Soviética seguía resistiendo a Alemania. Stalingrado supuso un punto de inflexión para los rusos, sobre todo tras levantar el cerco a Leningrado y a la propia capital: Moscú. Aún así Stalin seguía reclamando a sus aliados insistentemente que abriesen un nuevo frente en Occidente que aliviase la presión sobre ellos. Sus ruegos fueron escuchados y a principios de 1944 los planes de invasión de la Francia ocupada estaban avanzados.

¿A quién se eligió para dirigir el desembarco?

En la víspera de navidad de 1943 el general Dwight D. Eisenhower fue designado oficialmente Comandante Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa. Eisenhower había liderado con mucho acierto los desembarcos aliados en África, con un estilo táctico muy sutil. Su plan pasaba por convertir Inglaterra en la base de operaciones y trasladar a sus soldados de forma masiva a través del Canal de la Mancha, protegidos por la superioridad de su fuerza aérea.

Eisenhower designó a Ramsay para comandar las fuerzas navales, a Leigh-Mallory para las fuerzas aéreas y para dirigir las terrestres nombró a Montgomery y Bradley.

Operaciones de distracción

Durante septiembre de 1943 comenzó a implementarse el plan Fortitude con el objetivo de engañar al mando alemán y distraer su atención sobre la operación que en Normandía se estaba organizando. Era necesario llevarlo a cabo puesto que la formidable cantidad de fuerzas navales, aéreas y terrestres que los aliados estaban concentrando en Inglaterra resultaba cada vez más difícil de esconder. La dispersión de las fuerzas terrestres intentaba confundir a los alemanes que se afanaban en averiguar el punto exacto de la invasión. Igualmente se creó un ejército ficticio comandado por el general George Patton que se concentró en el sudeste de la isla con la intención de hacer creer al enemigo que la invasión se haría por el paso de Calais. La red de espías nazis en suelo inglés que trabajaban para Hitler fueron captados por los aliados y convertidos en agentes dobles que mandaban insistentemente mensajes a Berlín asegurando que la invasión sería en Calais. Uno de esos agentes dobles era el español Juan Pujol García, “Garbo” para los británicos, que desde Lisboa trabajó para los aliados mandando mensajes para despistar a los mandos militares nazis.

LAS FUERZAS ALEMANAS



Durante la II Guerra Mundial las playas de Normandía eran una verdadera fortaleza. Los alemanes se parapetaban tras su Muro Atlántico. Hitler ya esperaba la conquista del continente, y desde 1943 fue reforzando los contingentes que tenía en Francia, Bélgica y Holanda. El mariscal Rommel fue nombrado comandante de la defensa de Europa tras su brillante actuación en el norte de África que le valió el apodo del “Zorro del Desierto”. Para el éxito de la operación Rommel era un verdadero obstáculo a tener en cuenta. Su gran inteligencia y sus tácticas militares quedaron suficientemente acreditadas para los ingleses que sufrieron las embestidas de los Afrika Korps.

Rommel no descartaba que la invasión aliada podría producirse por la región de Normandía y preparó a sus fuerzas blindadas para que pudieran trasladarse rápidamente allí donde se las solicitara. Esto era fundamental puesto que la capacidad de reacción de sus tropas tras el desembarco sería clave para la victoria o la derrota; Rommel estaba convencido que la única manera de derrotar al enemigo era combatirlo en la misma playa, y para ello era fundamental que sus divisiones blindadas reaccionasen con agilidad y se moviesen con rapidez hacia donde se estaba produciendo el ataque.

Pero había discrepancias en el Estado Mayor alemán sobre donde se produciría la invasión. Rommel consideró que la región de Normandía era un sitio idóneo para el desembarco pero otros generales alemanes se decantaban por el paso de Calais. Hitler pensaba que la invasión se haría por el Cantábrico pero Rommel intentó convencer al Führer que esa empresa era demasiado peligrosa y costosa para británicos y norteamericanos.

El Muro Atlántico

Las defensas alemanas llevaban años construyéndose y su planificación y organización fue obra del mariscal alemán. En primer lugar los soldados aliados que pisaran suelo francés se encontrarían con el Muro Atlántico. Se trataba de una construcción de defensa que recorría toda la costa litoral del norte de Europa, desde las costas escandinavas hasta España. No era una línea continua ya que se aprovechó la geografía del terreno para completarla. Se componía de diversas clases de construcciones:

Obstáculos distribuidos por las playas: Rommel pensó que el desembarco se haría con la marea alta y diseñó unas inmensas estructuras verticales denominadas “Puertas Belgas” que, apostadas bajo el mar, impedirían el avance de las lanchas de desembarco y los carros blindados. Medían aproximadamente unos dos metros y muchas de ellas tenían minas incorporadas para hacer volar todo aquello que las tocase.

Muro Atlántico
Recorrido del Muro Atlántico

Otra línea defensiva la componían las estacas de madera apoyadas sobre otras dos bases de madera que hacía la forma de rampa y a las que se les adherían minas para estallar al menor contacto. También estaban pensadas para obstaculizar el paso de lanchas y tanques.

Los “Erizos Asesinos” completaban esta defensa de la muerte. Eran simplemente vigas de acero entremezcladas que tenía la forma de erizo, siendo muy efectivas para detener el avance de los carros de combate.

Si se conseguía atravesar todos estos obstáculos de la muerte a los soldados aliados les esperaban los alambres de espino, distribuidos a lo largo de las playas para defender las trincheras y los búnkeres.

Defensas alemanas en las playas de Normandía
Defensas alemanas en las playas de Normandía
Búnker alemán en Normandía
Búnker alemán en Normandía
Erizos metálicos: defensas de Normandía
Erizos metálicos

Fortalezas: el Muro Atlántico se componía de innumerables complejos defensivos compuestos por búnkeres de hormigón en cuyo interior se instalaron cañones y ametralladoras. Normalmente estos complejos se ubicaron en las zonas más elevadas (como ocurrió en la playa de Omaha donde los búnkeres se disponían en lo alto de los acantilados) y se rodeaban de un complejo de trincheras y alambres de espino que facilitaba aún más la defensa. Además, en los extremos de los acantilados y zonas elevadas se incorporaron a las construcciones cañones antitanque que apuntaban a los flancos del enemigo.

Detrás del Muro Atlántico de Hitler esperaban 8 divisiones alemanas con más de 700 000 hombres armados. Las tres divisiones de infantería alemana 716, 352 y la 709, se encargaban de la defensa de la región normanda, incluido la ciudad de Cherburgo, apoyadas por el regimiento de la 243 división de infantería, la 91 división aerotransportada y el 6 regimiento de paracaidistas.

Los días anteriores al desembarco el tiempo empeoró en el Canal de la Mancha. Esto convenció a Rommel de que los aliados retrasarían la operación hasta que mejorase la situación, por lo que se decidió a ir a Alemania a visitar a su mujer. Este hecho fortuito fue fundamental en el desarrollo posterior de la batalla.

LAS FUERZAS ALIADAS



Poco antes del asalto aliado a las costas francesas, Eisenhower comandaba el mayor ejército jamás reunido en la historia: 37 divisiones en suelo inglés a las cuales se les unirán 50 divisiones más procedentes de Estados Unidos; una flota de guerra que se eleva a los 5000 navíos y 4000 embarcaciones adicionales, el apoyo naval al desembarco se realizaría por 6 acorazados, 22 cruceros y 93 cazatorpederos; una flota aérea de cazas de apoyo de 171 escuadrillas que sumaban unos 2100 aviones. Todos preparados para la señal del comandante en jefe.

Los planes de Overlord se van especificando y se definen cuáles van a ser las 5 playas de desembarco con nombre en clave: Sword, Juno, Gold, Omaha y Utah. También se concretan los primeros días de junio como los ideales para llevar a cabo la acción por sus noches de luna llena.

EL DÍA D



El 3 de junio todo estaba preparado pero la meteorología frustró los planes. El empeoramiento del tiempo, con vientos violentos y un mar agitado complicaría demasiado el transporte logístico de las tropas y Eisenhower aplazó la misión. Los servicios de meteorología aliados anuncian que el tiempo continuará empeorando los días siguientes, y el nerviosismo en el Alto Mando aliado es más que patente. Si se seguía postergando el comienzo de la operación cabría la posibilidad de que los alemanes descubriesen finalmente el plan y las zonas de desembarco. De hecho la flota continuaba en el mar preparada, y en dos ocasiones se habían anulado las órdenes de partir hacia Francia. Todo el monstruo logístico aliado reunido en las costas inglesas dependía de la decisión de un solo hombre: Eisenhower.

La mañana del 5 de junio el jefe de meteorología anuncia al Alto Mando un cambio imprevisto para el día 6, que traería consigo relativa calma, con un viento más amainado y una mejora de la visibilidad. Eisenhower no se lo piensa y ordena que el 6 de junio sea el día de la batalla. La tarde del 5 el comandante en jefe norteamericano se dirige a las divisiones aerotransportadas 82 y 101 y les arenga con un discurso que ya forma parte de la historia. Solo queda dejar que la operación montada con suma precisión y trabajo se desarrolle como se ha previsto. La batalla de Normandía da comienzo.

Operación Neptuno

Quizás la Operación Neptuno sea la más desconocida en la historia de esta batalla, pero lo cierto es que sin ella no se podría haber llevado a cabo la invasión. Al mando estaba el almirante Ramsay y fue el operativo naval que puso en marcha el traslado de tropas por el Canal de la Mancha. Entre sus objetivos estaban:

  • Dejar a los soldados en la arena de las 5 playas, asegurando su desembarco y su protección con apoyo artillero y naval. Durante su presumible posterior avance, su protección artillera también serviría de apoyo cuando las tropas lo solicitaran.
  • El bombardeo de toda la costa de desembarco para despejar el camino a las tropas lo máximo posible. A las 5 de la mañana comienza el estruendo masivo de la artillería naval para inutilizar las baterías costeras alemanas y arrasar a sus fuerzas defensoras. Los cañones estuvieron lanzando sus proyectiles casi una hora y los soldados aliados, que veían atónitos el espectáculo de fuego desde sus lanchas, pensaban que ningún alemán podría quedar vivo tras ese infierno. Solo unas horas más tarde Berlín se despertaba con la noticia.
  • Otra de las misiones que tenía encomendadas, y no la menos importante, sería crear los puertos artificiales en la costa normanda para el atraque de los buques aliados. Para ello utilizaron numerosos barcos anticuados que serían hundidos en la costa y servirían de rompeolas.
  • Enviar constantemente refuerzos desde las costas inglesas una vez que los soldados se adentren por territorio francés. También trasladar todos los aprovisionamientos necesarios por el Canal de la Mancha.
Cráter provocado por el bombardeo aliado, Normandía, Francia.
Cráter provocado por el bombardeo aliado, Normandía, Francia.

La oleada de paracaidistas

Dentro de la Operación Neptuno, los paracaidistas británicos y estadounidenses serían los primeros en pisar suelo francés y tener contacto con el enemigo. En la madrugada del 6 de junio fueron lanzados los primeros exploradores con la misión de marcar las zonas de aterrizaje de las siguientes oleadas de paracaidistas. De los aeródromos ingleses salieron la 6 División Aerotransportada británica y las 82 y 101 Divisiones Aerotransportadas norteamericanas. Sus misiones eran extremadamente necesarias para alcanzar los objetivos de ese día. Tenían la responsabilidad de proteger los flancos de las zonas de desembarco y asistirlas en su avance, así como tomar puentes y pueblos estratégicos para cortar la contraofensiva alemana y dejar el camino expedito para sus compañeros.

Veterano de guerra en la conmemoración del Día D
Veterano de guerra en la conmemoración del Día D

Lo cierto es que en la mayoría de los casos cumplieron sus misiones, a pesar de lo caótico que fue su lanzamiento en plena madrugada. Muchas tropas quedaron dispersas y lejos de sus objetivos, otros soldados se veían obligados a saltar antes de tiempo cuando sus aviones eran alcanzados por la artillería antiaérea. Algunos de ellos cayeron literalmente encima de las tropas alemanas o murieron ahogados en ríos o lagunas, y muchos quedaron simplemente colgados en los árboles.

DÍA D: la otra historia del desembarco de Normandía. EL PAIS

LAS PLAYAS DEL DESEMBARCO



Los soldados seguían arremolinándose en la cubierta de los barcos esperando su turno para subir a las lanchas que les llevarían a las playas. El nerviosismo y el miedo se acumulaban entre los hombres que, una vez montados, esperaban a que sus compañeros hicieran lo mismo. Daba comienzo la Hora H del Día D.

Utah

La playa de Utah era la más occidental de todas y en su flanco derecho se situaba la playa Omaha. La primera oleada comprendía 20 barcazas con un equipo de 30 hombres cada una de ellas. Debido a la marea y a la poca visibilidad se desviaron un kilómetro de su objetivo pero el desembarco no fue demasiado complicado. Las defensas alemanas eran débiles, sumado a que los bombardeos en ese sector sí resultaron ser eficaces, a diferencia de lo que pasó en las otras playas. No obstante hubo resistencia alemana y las bajas aliadas fueron alrededor de 200 soldados, y el hundimiento de varios transportes anfibios.

Tropas americanas en la playa de Utah
Tropas americanas en la playa de Utah

Una segunda oleada la componían 32 lanchas de desembarco (aproximadamente 1000 hombres), algunos soldados de ingeniería y 8 equipos de zapadores de marina. 15 minutos después de la Hora H estaba programada la tercera oleada con 8 barcazas y unidades pesadas, así como el 237 y el 299 batallones de ingeniería que se encargarían de limpiar las playas.

Al final de la jornada se alcanzaron casi todos los objetivos. Se desplegaron en total más de 23 000 hombres, 17 000 vehículos y 1700 toneladas de aprovisionamientos.

Playa de Omaha



Omaha es una ciudad del estado de Nebraska que da al río Missouri, en Estados Unidos, y también como se denominó el nombre en clave de la playa que tuvo el lamentable honor de ser conocida como “Omaha la sangrienta”, por la cantidad de soldados norteamericanos que dejaron sus vidas allí.

La conquista de este sector se hacía clave pues era punto de enganche entre el sector norteamericano (Utah y Omaha) y el sector británico y canadiense (Sword, Juno y Gold). Una victoria alemana podría dividir las fuerzas aliadas y atacar sus flancos. Los planes para Omaha eran desembarcar a más de 30 000 hombres y 3000 vehículos para establecer una cabeza de playa con una profundidad de 8 kilómetros, conectando con los demás sectores.

Tropas norteamericanas en Omaha
Tropas americanas de camino a Omaha

Este era el plan, pero en Omaha nada salió bien. En primer lugar, la playa daba a unos temibles acantilados donde estaban apostadas las fuerzas alemanas. Su posición privilegiada era perfecta para abordar la defensa, y para colmo los bombardeos de la artillería naval habían sido demasiado hacia el interior, causando pocos destrozos en las defensas costeras.

La primera oleada de lanchas se perdieron por el camino, solamente una de ellas alcanzó el lugar de desembarco. De las que perdieron el rumbo, algunas fueron anegadas por el mar. Las lanchas que conseguían llegar abrían sus puertas a los soldados que recibían inmediatamente un intenso fuego de ametralladora que acababa con sus vidas. Algunos de estos soldados preferían salir por los laterales de la barcazas que ir hacia una muerte segura. Munchas de las lanchas abrían sus puerta demasiado pronto y los batallones americanos se veían obligados a desplazarse con el agua hasta el cuello hasta alcanzar la arena de la playa. El peso que llevaban muchos de ellos les impedía salir a la superficie y murieron ahogados. En la arena de la playa había un infierno de fuego de ametralladora y artillería, y los soldados norteamericanos eran blancos fijos para los defensores.

La segunda oleada llegó sobre las 7:00 horas sufriendo el mismo caos y muerte que habían padecido los soldados de la primera oleada. Los cuerpos de vivos y muertos se fueron agolpando en la arena de la playa. Los zapadores sufrieron muchas bajas en los primeros momentos, impidiendo así limpiar de obstáculos la arena para las unidades blindadas. Aunque diezmados, algunos soldados llegaron a la base de los acantilados y a los sectores que tenían asignados, pero estaban desconcertados: no sabían si estaban en el sector encomendado y los batallones, en el caos y la confusión, estaban mezclados.

La mayoría de unidades blindadas de apoyo al asalto se fueron a pique en el Canal. De las restantes que llegaron a las playas, fueron inmediatamente inutilizadas por el fuego enemigo. Los soldados que aguantaban la lluvia de balas alemanas no podían esperar la ayuda de los tanques y quedaron completamente expuestos. La única opción que les quedaba era tomar las defensas al asalto.

El tremendo desconcierto en la playa no auguraba nada bueno para el éxito de la misión que en estos momentos pendía de un hilo. Los batallones que aguantaban en los acantilados, desorganizados y mezclados, en una confusión de gritos y órdenes que no entendían, sin comunicación y casi sin mandos que les pudieran dar instrucciones, decidieron llevar a cabo el asalto a los desfiladeros, los corredores naturales plagados de alambre de espino entre los acantilados. Era la única vía para tomar las defensas enemigas y su camino de salvación.

«En esta playa hay dos tipos de personas: los muertos y los que van a morir»

Coronel George Taylor

Seguían llegando oleadas de soldados a la playa pero el sector no estaba tomado. Los defensores alemanes informaron a su mando que la invasión había sido repelida, pero lo cierto era que los primeros norteamericanos se iban abriendo con mucha dificultad hacia la cima de los acantilados. Poco a poco, y sufriendo muchas bajas, fueron tomando las defensas alemanas costeras. El objetivo ese día era conquistar una cabeza de playa de una profundidad de 8 kilómetros, pero la realidad es que al final del día solo se había conseguido avanzar 2 kilómetros. Todo el sector estaba débilmente tomado y soportando el fuego de la artillería alemana. Aún así los suministros no pararon de llegar.

El objetivo que se le había encomendado a este sector no había podido ser cumplido el primer día, pero los batallones se afanaron en consolidar su posición en las siguientes horas, así como conectar con los soldados de las demás playas de desembarco. Al final de la jornada 34 000 hombres habían desembarcado; de las 2400 toneladas de material y aprovisionamiento que se esperaban, solo llegaron 100 toneladas. Casi toda la artillería, los tanques y los medios de transmisión descansaban bajo el mar. Las estimaciones oficiales cifran en más de 2000 vidas humanas las que se perdieron en Omaha el primer día, sin contar las bajas de heridos que vendrían a elevar esta cifra.

Pointe du Hoc

Especial mención tiene lo que ocurrió en el denominado Pointe du Hoc, un saliente de acantilado entre el sector de Utah y el de Omaha, donde los alemanes habían colocado una poderoso cañón de 155 milímetros. Su capacidad de fuego y de destrucción amenazaba seriamente la operación de desembarco y se le encomendó a los Rangers, el cuerpo de élite del ejército de Estados Unidos, su destrucción.

bombardeo pointe du hoc
Bombardeo aéreo del Pointe du Hoc

Los Rangers llegaron en lanchas y mediante escaleras y cuerdas se aprestaron a escalar el acantilado. Las bajas americanas durante la operación fueron cuantiosas pero finalmente lograron llegar a la cima, a pesar del fuego enemigo y las granadas. Una vez arriba tomaron la fortificación pero descubrieron que el cañón no se encontraba allí: había sido desplazado hacia el interior. La misión era destruirlo, así que los Rangers supervivientes siguieron las huellas que el cañón había dejado en el suelo y lo persiguieron hasta encontrarlo e inutilizarlo. De los 225 hombres que iniciaron la operación solo sobrevivieron 90.

National Geographic España

Gold

La playa de Gold fue encomendada a la 50 división de infantería británica. Estaba situada a 24 kilómetros al este de Omaha, en el centro de todo el teatro de operaciones. El bombardeo nocturno no había ocasionado muchos daños y las defensas alemanas habían aguantado el intenso fuego aliado.

Las primeras lanchas de desembarco llegaron sobre las 7:00 horas, recibiendo una dura bienvenida. A diferencia de lo que ocurrió en Omaha, los británicos lograron desembarcar en las playas sus blindados. Algunos de ellos incluso precedieron a la infantería. Los tanques ofrecieron un apoyo esencial a los soldados favoreciendo su avance y destruyendo los cañones que les apuntaban. La mayoría de las baterías alemanas fueron tomadas conforme progresaba el día.

Llegada la noche la cabeza de playa conquistada ya tenía una profundidad de 10 kilómetros, quedando al acecho la ciudad de Bayeux. Al final del día habían desembarcado 25 000 hombres de los cuales 413 habían perdido la vida.

Juno

Canadá fue una de las naciones que participaron en la Segunda Guerra Mundial del lado de los aliados gracias su estrecha relación con Gran Bretaña, ya que es uno de los miembros de la Commonwealth.

El sector de Juno, al este de la playa de Gold, fue encomendado a la 3 división canadiense. Era importante tomar este punto para apoyar el avance que tenían que hacer los británicos en la playa de Sword y tomar la estratégica ciudad de Caen. Los soldados que desembarcan se encuentran con serias dificultades debido al gran oleaje y a la presencia de arrecifes, además de una férrea resistencia alemana. Los bombardeos de la madrugada tampoco habían ocasionado grandes daños al enemigo y los cañones que defienden la playa siguen intactos.

Canadienses en Juno
Canadienses rumbo a Juno

La primera oleada sufre un intenso fuego y no avanzan. Los batallones se quedan bloqueados en la arena hasta que se consigue desembarcar una unidad blindada de tanques anfibios. El apoyo que les proporcionaron los tanques logró que se reanudara su avance. A las 11:00 horas la playa estaba tomada pero la posición seguía siendo débil. Los alemanes seguían bombardeando con artillería todo el sector pero esto no impidió que se continuara descargando hombres y material. Al final de la jornada se había creado una bolsa de territorio conquistada que se adentra en suelo francés unos 12 kilómetros, y algunos soldados canadienses tienen a tiro la ciudad de Caen.

Fueron puestos en tierra más de 2000 toneladas de aprovisionamiento y 21 000 hombres ese día, de los cuales murieron unos 300, y quedaron heridos más de 500.

Sword

La playa de Sword era la más oriental de todas la playas de la operación Overlord. Se situaba a 15 kilómetros de la importante ciudad de Caen, que era el principal objetivo a tomar ese día.

El desembarco estaba encomendado a la 3 División de Infantería británica al mando del general Rennie. Es importante destacar que Sword fue el único desembarco en el que participaron tropas francesas, el Comando Kieffer, cuyos soldados se habían estado entrenando con tropas británica en Escocia. También eran denominados los “boinas verdes” y su preparación fue altamente exigente para estar a la altura de la operación que se iba a llevar a cabo.

La defensa de la playa estaba encomendada a la 716 División de Infantería alemana, pero el general británico Rennie estaba más preocupado por el contraataque que podía lanzar la 21 División Panzer que estaba estacionada al sur de Caen. Para evitar este peligro, la división aerotransportada del general Gale aterrizó de madrugada en la zona y se desplegó para tomar el importante puente de Bénouville. Su misión era cortar cualquier ofensiva alemana mientras que se producían los desembarcos. Era esencial que la división Panzer no acudiese rápidamente en auxilio de los defensores hasta que las tropas británicas no tomaran la playa y se desplegaran para consolidar sus posiciones.

A las 7:30 horas llegó la primera oleada de barcazas cargadas de hombres que se desperdigaron por la playa de Sword. Las defensas alemanas eran débiles y los bombardeos durante la madrugada fueron eficaces. No obstante la resistencia fue intensa en los primeros momentos, provocando numerosas bajas británicas. El oleaje no impidió desembarcar los tanques anfibios que lograron silenciar el fuego enemigo. A partir de aquí el avance y la toma de las fortificaciones alemanas de la playa se efectuaron sin muchas dificultades, así como la llegada de las sucesivas oleadas de hombres y aprovisionamiento.

El progreso hacia el interior dio comienzo sin descanso. Aproximadamente a las 9:30 de la mañana fue conquistada Hermanville; por su parte los soldados franceses del Comando Kieffer toman la posición fortificada de Riva-Bella y, antes del mediodía, toman contacto con las tropas paracaidistas británicas.

Finalmente Hitler dio la orden y la división Panzer se dirigió a contrarrestar el avance aliado. Lo cierto es que el objetivo de ese mismo día era tomar la ciudad de Caen, pero con el avance de las horas se escenificó con más claridad que sería una tarea demasiado difícil y ambiciosa para tan estrecho margen de tiempo.

La división Panzer alemana puso en serias dificultades a los británicos que se vieron obligados a retroceder. El monopolio aliado de los cielos ayudó a obstaculizar la retaguardia alemana, pero este hecho demostró que la 21 División Panzer sería un serio adversario. Caen terminará cayendo semanas más tarde, a pesar de que su conquista estaba programada el mismo Día D.

Al finalizar el día se ha podido establecer una sólida cabeza de playa aunque Caen no se ha podido tomar. 28 800 hombres han sido desembarcados y la cifra de muertos y heridos suman más de 600.

Desembarco de Normandía, junio de 1944. mlujan511

Los puertos artificiales

Una de las razones por las cuales los alemanes creían que los aliados no desembarcarían en Normandía era que esa región carecía de puertos importantes donde poder desembarcar toda la logística de la operación. No contaban con la creación de una de las obras de ingeniería más asombrosas y espectaculares de la guerra gracias al talento de los ingenieros del bando aliado.

Era esencial seguir descargando hombres, material bélico y aprovisionamientos de todo tipo de forma segura y en un flujo constante. Los puertos más importantes y cercanos a Normandía de la costa francesa para realizar estas operaciones era el de Cherburgo y Le Havre, los dos en manos alemanas, y según las previsiones del mando aliado no se podrían tomar hasta pasadas unas semanas. Se hacía necesario buscar una alternativa para resolver esta situación.

Foto del puerto artificial de Mulberry
Desembarcando material en el puerto artificial de Mulberry

Fue tomando forma la idea de crear puertos artificiales en los que atracasen todo tipo de barcos de manera provisional hasta que se pudiera disponer de los puertos franceses. Dentro de la Operación Mulberry (así se le denominó en clave) los ingenieros ingleses y norteamericanos se pusieron manos a la obra para diseñar los futuros puertos artificiales.

Se fabricaron bloques de hormigón que se unieron para crear semicírculos kilométricos que, una vez transportados por el mar, y situados donde debían quedarse, eran hundidos, creando una barrera que servía de contención a las corrientes y las mareas. Se idearon además unas plataformas por las cuales se descargaba el material y unos puentes flotantes por donde los vehículos trasladaban ese material a tierra.

Se fabricaron dos puertos artificiales que se situaron en los Arromanches y en Saint Laurent Sur Mer (en la playa de Omaha), este último destruido a finales de junio por una violenta tormenta. No obstante los puertos construidos artificialmente cumplieron con creces su cometido y ayudaron a desembarcar hombres y material hasta la conquista de Cherburgo a primeros de julio.

Se estima que por ellos se descargaron más de 4 millones de toneladas de material, medio millón de vehículos y un millón y medio de soldados, ayudando de manera decisiva en el avance de los ejércitos por Normandía.

LA BATALLA POR NORMANDÍA



Mapa del Desembarco de Normandía

Mapa de las zonas de desembarco aliadas en Normandía el 6 de junio de 1944

Después de establecer las cabezas de playa, las divisiones norteamericanas, británicas y canadienses tenían claro cuáles eran los objetivos posteriores que se habían trazado. Se planificó un avance que se basó en una idea del general Montgomery: las tropas británicas y canadienses se esforzarían por seguir avanzando para tomar Caen y, de camino, entretener a las divisiones Panzer establecidas en la zona para que los norteamericanos, en la parte occidental, encontraran menor resistencia para la conquista de la península de Contentín y la ciudad de Cherburgo, con su importantísimo puerto.

Se pueden distinguir 3 fases en los combates en Normandía tras el 6 de junio:

  • La ampliación de la cabeza de playa durante las semanas del 7 al 18 de junio.
  • La consolidación de los ejércitos aliados en Francia durante los días finales de junio y principios de julio.
  • La apertura de una brecha y la penetración definitiva en las últimas semanas de julio que determinarán la conclusión de la batalla de Normandía y dejarán el camino expedito hacia París.

La Batalla de Caen

La ciudad de Caen era un nudo de comunicaciones importante que, en manos aliadas, facilitaría el transporte de tropas y dejaría el camino libre para la posterior ofensiva hacia París.

La primera tentativa para conquistar la ciudad la llevaron a cabo tropas canadienses el 7 de junio. La llegada de la 12 División Motorizada de las SS frustró el ataque. Esta división alemana, junto con la 21 División Panzer, defendían la ciudad de manera impecable, rechazando las posteriores ofensivas aliadas. Montgmery, que lideraba los ejércitos que intentaban tomar Caen, se encontraba de nuevo con Rommel, que mandaba los ejércitos alemanes en Francia, tal y como había ocurrido en África.

Mapa de la Batalla de Caen
Batalla de Caen

Se planificaron nuevos ataques para tomar la ciudad. Ahora no se harían avances frontales, la intención era llevar a cabo maniobras que envolviesen la ciudad y atacar al enemigo por los flancos y la retaguardia. Los alemanes rechazaron la ofensiva apareciendo en el teatro de operaciones los temibles carros blindados Tiger.

Se idearon nuevas ofensivas que debieron retrasarse como consecuencia de los problemas que el mal tiempo estaba ocasionando para el traslado de aprovisionamientos. Uno de los puertos artificiales fue destruido por el oleaje y originó problemas en los suministros.

Solucionado este asunto, se llevó a cabo la Operación Epsom a finales de junio. Casi 100 000 soldados se lanzaron de nuevo a conquistar la ciudad en una gran maniobra que envolvería al ejército enemigo y le obligaría a retirarse o ser masacrado. Los cierto es que los alemanes, debido a la llegada de algunos refuerzos y a la defensa desesperada que llevaron a cabo, aguantaron la ofensiva e hicieron retirarse a las tropas británicas. Era otro triunfo alemán que exasperaba a Montgomery, pero esta vez les había costado muy caro. Aunque seguían conservando Caen, la mayoría de sus unidades blindadas estaban destruidas y las tropas diezmadas.

Se decidió cambiar de estrategia otra vez y no se escatimaría en utilizar el máximo poder de fuego y destrucción para aniquilar a los alemanes. Se programó una nueva ofensiva a la que le precedería un bombardeo masivo. El 7 de julio la aviación soltó sus bombas en las posiciones alemanas, pero también de lleno en la ciudad, provocando cientos de víctimas civiles. Las bajas alemanas fueron muy numerosas, en algunos casos las divisiones perdieron más de la mitad de sus hombres pero aún así se aprestaron a defenderse.

Tras el bombardeo los británicos se lanzaron a una ofensiva frontal y se encontraron con gran sorpresa que la resistencia alemana proseguía entre los escombros. Pero la batalla está perdida. Rommel ordena retirar el armamento pesado y destruir el puente sobre el río Orne para detener el avance aliado. Aún así los soldados de la Wehrmacht siguen resistiendo unos días.

El 20 de julio queda definitivamente liberada la ciudad, exactamente 44 días después de lo que en un principio se había programado.

El sector norteamericano

El 7 de junio los soldados estadounidenses en la playa de Omaha progresan muy lentamente hacia el sur, con una cabeza de playa débilmente tomada y expuesta al fuego alemán. Se establece un primer contacto con los británicos en Port-en-Bessin y al día siguiente ya se había abierto una brecha de 10 kilómetros de profundidad en el territorio enemigo. La 352 división alemana, exhausta y desgastada por los combates del Día D, no recibe refuerzos, manteniendo la defensa a duras penas.

El 7 de junio tropas británicas liberan Bayeux y se establece una sólida conexión entre los sectores británico y norteamericano. Es entonces cuando Eisenhower y Bradley deciden tratar de reunir las cabezas de playa de Utah y Omaha antes de abordar el avance a Cherburgo. Para llevar a cabo este objetivo se conquista Isigny el 9 de junio por unidades del 5 Cuerpo norteamericano, y el 12 de junio se logra tomar Carentan por las fuerzas aerotransportadas estadounidenses.

Se ha conseguido unir una cabeza de playa desde Oustreham al este en el sector norteamericano, hasta Sainte-Mère-Eglise al oeste, en el sector británico y canadiense. El territorio conquistado a Alemania tiene una longitud de 80 kilómetros y una profundidad que, en algunos puntos, alcanza los 30 kilómetros.

La situación alemana es muy delicada y el pesimismo se adueña incluso del mariscal Rommel. Por su parte los aliados ya comienzan a perfilar el camino a Cherburgo que, junto a Caen, eran los objetivos primordiales tras los desembarcos.

Cherburgo

Cherburgo era crucial para seguir con el avance aliado. Tenía el puerto mejor preparado para acoger los navíos aliados y abastecer a las tropas de tierra. Los puertos artificiales construidos habían demostrado su eficacia pero no se podrían mantener a lo largo del tiempo. De hecho el mal tiempo tuvo inutilizado uno de los puertos artificiales hasta ser arreglado, retrasando la ofensiva en Caen.

Un primer ataque se llevó a cabo en los primeros momentos desde Utah y fue repelido por los alemanes en Montebourg. Ante la imposibilidad de seguir se decide ir hacia el oeste con el fin de aislar la península de Contentin y dejar atrapadas a las fuerzas alemanas. Una vez logrado esto se continúa el avance por un territorio que había sido anegado por las tropas de ocupación en previsión del desembarco que se produciría. Durante la madrugada los paracaidistas de Estados Unidos habían hecho un buen trabajo asegurando las zonas importantes para el avance de sus compañeros y ahora ellos se encargaban de apoyar las operaciones.

Las tropas alemanas están confundidas y no reciben refuerzos. La presión sobre Caen impedía que se mandasen más soldados y material de guerra a Cherburgo. Rommel intenta convencer a Hitler para que sus tropas se retiren y se sitúen en una línea de defensa más lógica. Pero Hitler quiere que se mantengan las posiciones a toda costa. El 19 de junio sigue el avance por la península de Contentin liberando Brix: allí se descubre las bases de lanzamiento nazis de los cohetes V1 y V2.

El 20 de junio se llega a las puertas de Cherburgo. Los alemanes se habían retirado a la ciudad cansados y desmoralizados, casi sin suministros y conscientes de que la ayuda no vendría. El 22 se lanza un ataque generalizado y al día siguiente se traspasan las primeras defensas. En los días posteriores los combates ya se desarrollan en las calles y los buques aliados abren fuego contra las baterías alemanas. La caída es inminente y los alemanes destruyen el puerto.

El 26 se captura el fuerte del Roule y un día después el mando alemán capitula. Con la ciudad en manos aliadas comienzan los trabajos para reconstruir el puerto que no llegó a estar listo de nuevo hasta varios meses después.

EL FINAL DE LA BATALLA DE NORMANDÍA



Con un tremendo esfuerzo, número de bajas y un gran retraso, los aliados han completado los objetivos esenciales que fueron fijados para los días posteriores al Día D: la conquista de Cherburgo y Caen (esta no caería hasta finales de julio). La cabeza de playa ya es sólida y los alemanes no aguantan las ofensivas aliadas.

Montgomery y Bradley se reunieron para planificar el avance. Los germanos seguían resistiendo en Caen y se acordó concentrar toda la atención alemana en el sector británico para que los ejércitos de Bradley, en el oeste, se viesen más libres para continuar su avance.

La Operación Cobra

Conquistada Cherburgo y controlada la península de Contentin, Bradley planificó la Operación Cobra para avanzar hacia la Bretaña francesa y crear una ruptura definitiva del frente, aprovechando que las fuerzas alemanas seguían concentradas en Caen defendiéndose de canadienses y británicos.

Grabación inédita del desembarco de Normandía. Segunda Guerra Mundial

El 25 de julio por la mañana dio comienzo la ofensiva con un despliegue de 3000 aviones, entre ellos 1800 bombarderos estratégicos, por la Octava Fuerza Aérea que desencadenó una “alfombra de bombas” que precipitó el avance del ejército norteamericano y el futuro éxito de la operación.

Los tropas avanzan unas horas después del bombardeo sobre los hoyos de las bombas, encontrándose una oposición más dura de la que esperaban. Es cierto que los bombardeos habían diezmado considerablemente las defensas alemanas, pero se llevó a cabo una reagrupación que se aprestó rápidamente a mantener las posiciones. Esto desmoralizó a los estadounidenses que creían que tras el feroz bombardeo aéreo no habría mucha resistencia alemana. Pero esta ya no era tan sólida como lo había sido antes. La defensa era más aparente que real. Los soldados, exhaustos, diezmados y sin apoyo, se aferraban a sus posiciones.

El frente alemán está colapsando. El 28 de julio se abre una brecha y los norteamericanos toman Coutances. Los restos del ejército alemán siguen en retirada pero tratan de nuevo de organizarse para lanzar un contraataque. Este se produce el 29 de julio enfrentándose la 2 División SS Panzer y la 17 División SS Panzergrenadier contra la 2 División Blindada de los Estados Unidos, que aguanta como puede las embestidas del enemigo. Pero la suerte está echada, el contraataque alemán es repelido y prosigue la marcha. El 30 de julio por la noche se conquista Avranches, 50 kilómetros más al sur, dejando libre el camino a Bretaña.

El 1 de agosto se produce una reorganización del mando estadounidense y entra en acción el Tercer Ejército al mando del general George S. Patton. Bradley por su parte fue ascendido al mando general de lo que ahora se denominaba el 12 Grupo de Ejércitos de Estados Unidos.

El avance cobró más intensidad tras la toma de Avranches debido a la escasa oposición alemana, reducida y sin capacidad de reacción. El 4 de agosto los ejércitos de Patton toman el puente de Pontaubault, el único paso que abría la carretera de Bretaña y del río Loira. Desafiando toda lógica, Patton hace pasar por el puente a 7 divisiones en 72 horas. Posteriormente, el 4 de agosto, Rennes es tomada.

Con estas últimas acciones se evidencia el estado de descomposición de las fuerzas alemanas. Aún así Hitler ordena a Von Kluge (comandante de todas las fuerzas alemanas del frente occidental tras las destitución de Rommel) que organice un ataque para hacer retroceder las líneas aliadas y avanzar hasta la península de Contentin. Para el mando nazi, incluido Von Kluge, las órdenes de Adolf Hitler eran una auténtica locura o algo peor, un suicidio. No se disponían de hombres ni blindados para realizar una ofensiva, mucho menos de la envergadura que demandaba el Führer. De las 9 Divisiones que Hitler ordenó que se movilizaran para el contraataque, solo 3 estaban completas y una más incompleta. El resto simplemente ya no existían.

Pero órdenes son órdenes y el 7 de agosto se llevó a cabo la Operación Lüttich por parte del ejército alemán con las divisiones que les quedaban. El ímpetu de la ofensiva solo duró un día. La gran superioridad norteamericana en tierra y aire frenó las expectativas alemanas. El fracaso de la operación terminó por aniquilar las últimas divisiones. El ejército alemán en este frente había dejado prácticamente de existir.

El 3 Ejército, cuya avanzadilla la formaba la 2 División Blindada francesa libre del general Leclerc, lleva a cabo un vasto movimiento de pinza llegando a Le Mans el 9 de agosto. El 10 es tomada Angers y el 12 Nantes. Von kluge intentaba salvar los restos que quedan del ejército alemán en la zona occidental.

El desmoronamiento de la resistencia alemana

En el sector oriental de Normandía, británicos y canadienses, una vez tomada Caen, lanzaron sus divisiones hacia el sur y sudeste. Pero el avance, más lento que el protagonizado por los ejércitos de Bradley en la zona occidental, fue debido a la concentración de fuerzas alemanas allí. Pero estas, tanto en el frente occidental, como los restos que quedaban del sector oriental, se estaban retirando hacia Falaise, y Bradley y Montgomery se dieron cuenta que podrían llevar a cabo una maniobra de pinza que los envolviese.

La vanguardia del ejército americano, liderada por los ejércitos de Patton, viró hacia el oeste y prosiguió hasta que entablaron contacto con los canadienses en Argentan, cerrando el cerco por el sur.

Por el norte los británicos encontraron mayores dificultades. La bolsa se había cerrado pero cada vez se estrechaba más el cerco. Los alemanes resistían ferozmente intentando trasladar lo que quedaba de sus ejércitos hacia el este. El 17 de agosto se conquista Falaise. Hitler seguía obstinado en resistir y contraatacar mientras Von Kluge trataba de convencerlo de una retirada que evitase el aniquilamiento de todo el ejército alemán. El mariscal fue relevado del mando por el general Walther Model. Ante la evidencia de los hechos, Hitler finalmente autorizó una retirada que en realidad Model ya la estaba llevando a cabo.

Tanque Sherman norteamericano
Tanque Sherman norteamericano. Fue el blindado que ayudó a los aliados a avanzar por Francia y toda Europa hasta el final de la guerra.

El 21 de agosto los británicos rindieron las fuerzas alemanas que estaban atrapadas en el cerco. Fue un triunfo importante, pero no decisivo, ya que más de 100 000 soldados enemigos escaparon. No obstante la victoria en la batalla de Normandía dejó el camino libre hasta París, que fue liberada el 25 de agosto.

La resistencia alemana en Francia terminó por derrumbarse con el desembarco aliado en el sur de Francia, en la región de la Provenza. La Operación Dragoon, a imagen y semejanza de la que se produjo en Normandía, tuvo un gran éxito. Las fuerzas alemanas en esa zona habían sido desplazadas a Normandía y los aliados no tuvieron mayores problemas para asaltar las playas y continuar su avance.

Daba por terminada la batalla de Normandía con Francia casi en manos aliadas, pero todavía quedarían muchas más batallas por librar hasta la rendición incondicional del Tercer Reich.

¿CUÁNTOS MUERTOS HUBO EN EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA?



Siempre es un tema complicado dar cifras exactas de acontecimientos históricos, sobre todo si hablamos del desembarco de Normandía. Intentaremos dar unos números que se aproximen lo máximo posible a la realidad, aunque en algunos casos no sean exactos. El lector se podrá hacer una idea de la magnitud de la empresa y del esfuerzo bélico que significó.

¿Qué consecuencias tuvo el desembarco?

Durante todo el día, y hasta la noche, los aliados perdieron unos 11 000 hombres, entre muertos, heridos y prisioneros:

  • Estados Unidos: 3000 bajas en Omaha, 197 en Utah, 135 en Point du Hoc y más de 2000 paracaidistas. Total: 5332 bajas norteamericanas.
  • Gran Bretaña: 630 bajas en Gold y 600 en Sword. Junto a las bajas paracaidistas suman un total de 3500.
  • Canadá: Juno registró más de 1000 bajas canadienses (con más de 350 muertos), siendo la playa más sangrienta tras Omaha.
  • Resto de tropas: 630 bajas sufrieron las distintas fuerzas de la Commonwealth de varias nacionalidades (franceses, noruegos, etc.).
  • Alemania: las bajas son también considerables: 6000 en total, con más de 2000 muertos y 4000 prisioneros.

Bajas totales durante toda la batalla

Desde el 6 de junio hasta el final de la batalla se estima que hubo más de 124 000 bajas estadounidenses (con más de 20 000 fallecidos), y 83 000 entre canadienses y británicos (16 000 fallecidos). A estas cifras hay que sumarle los 16 000 aviadores que perdieron la vida entre norteamericanos y británicos. En total se calcula que hubo entre 220 000 y 230 000 bajas aliadas.

Cementerio norteamericano en Colleville-sur-Mer
Cementerio americano en Colleville-sur-Mer, Francia.

Las cifras alemanas son más impactantes si consideramos que afectaron a un solo ejército. Si contamos hasta el final de la batalla de Normandía, con el desenlace en Falaise que todos conocemos, las bajas rondan los 400 000 o 450 000, de ellas más de 200 000 muertos.

Un dato importante para no olvidar nunca fueron las víctimas civiles que murieron en los combates de Normandía. Y aquí hay muchos aspectos controvertidos referidos a la manera en la que los aliados llevaron la guerra. El masivo bombardeo de Caen, para algunos historiadores desproporcionado y erróneo, causó muchas víctimas civiles. Desmitifica en parte lo que ocurrió en aquellos dias ya que algunos bombardeos aliados se llevaron a cabo sin pensar en la población civil. La prioridad era ganar la batalla, costase lo que costase, y los civiles muertos solo eran un daño colateral más.

Lejos de esa imagen de liberadores de Francia, lo cierto es que los aliados, al igual que los alemanes, causaron mucho sufrimiento y muertes al pueblo francés. Aunque el debate sobre si esas muertes eran inevitables o no, o si un mayor cuidado con la población civil con bombardeos menos destructivos y más selectivos hubiesen dado más ventaja al enemigo, son sin duda muy complejos y se los dejamos a los expertos.

En total 20 000 civiles perdieron la vida, más un importante número de heridos. De esta cantidad, la gran mayoría murieron como consecuencia de los bombardeos aliados. Muchas ciudades quedaron desbastadas (Caen casi fue arrasada), así como muchas infraestructuras (puentes, ferrocarriles, carreteras, etc.), y desapareció mucho patrimonio artístico. 70 000 vidas civiles se cobraría la liberación completa de Francia.

¿CUÁNTOS SOLDADOS DESEMBARCARON EN NORMANDÍA?



Las cifras de hombres y material puestos en las playas el Día D confirman la dimensión que tuvo este desembarco anfibio. Los números por sí solos impresionan, pero sorprende aún más el trabajo y la coordinación para mover toda la logística y llevar a buen fin la operación.

Fuerzas terrestres

En el sector norteamericano desembarcaron un total de 57 500 soldados estadounidenses el primer día, 23 250 en Utah y 34 250 en Omaha.

En el sector británico fueron un total de 75 215 soldados repartidos de la siguiente manera: 24 970 británicos en Gold y 28 845 en Sword, y 21 400 canadienses en Juno.

Las tropas lanzadas en paracaídas, o puestas en tierra por planeadores, fueron 24 900 entre estadounidenses (15 500) y británicos y canadienses (7990).

El total de efectivos terrestres desplegados el Día D se estima en torno a los 157 000.

Fuerzas aéreas

En la operación participaron unos 11 600 aviones, de los cuales 5510 eran británicos y canadienses y 6100 norteamericanos, además de 3500 planeadores. Participaron 31 000 aviadores, sin contar las tropas aerotransportadas y las tripulaciones.

Fuerzas navales

Estas son las cifras aproximadas del masivo despliegue naval aliado:

  • Navíos de guerra: 138
  • Destructores, fragatas y corbetas: 221
  • Dragaminas: 287
  • Construcciones ligeras: 495
  • Cazadores de submarinos: 58
  • Navíos y barcazas de desembarco: 4000
  • Navíos auxiliares y pequeñas construcciones: 441
  • Barcos mercantes: 864
  • Embarcaciones diversas: 300

En total unas 7 000 unidades navales pertenecientes a británicos y canadienses (casi un 80 %) y a estadounidenses (un 20 %).

Destructor Royal Navy en Normandía
Destructor de la Royal Navy bombardeando la costa normanda.

En los navíos de guerra participaron 112 824 británicos, 52 889 norteamericanos y 5000 aliados de otros países. En la marina mercante había unos 25 000. En total participaron casi 200 000 marinos.

¿CUÁL FUE LA FECHA DE DESEMBARCO EN NORMANDÍA?

El Día D daría comienzo de forma oficial el 6 de junio de 1944. Esta fecha está marcada en el calendario para los países que ganaron la Segunda Guerra Mundial. Ya se ha celebrado el 75º aniversario del Desembarco donde asistieron los máximos representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y de otros países para recordar el acontecimiento.

¿POR QUÉ SE LE LLAMÓ EL DÍA D?



¿Qué es el Día D? Era el término militar específico para indicar el comienzo de la Operación Overlord en Normandía. Los militares suelen utilizarlo para señalar el inicio de una operación militar, pero debido a la gran importancia histórica que tuvo el desembarco en Normandía, el Día D ya no puede desvincularse de estos acontecimientos. De igual forma se utiliza la Hora H para indicar exactamente la hora que dará comienzo la operación. Con estos términos en clave, en Normandía el Día D dio comienzo el 6 de junio y la Hora H fue las 6:30 horas.

FOTOS DEL DESEMBARCO DE NORMANDÍA



Aquí os mostramos algunas imágenes reales del desembarco y de la batalla de Nomandía. Pincha en ellas para verlas con más detalle.

¿Dónde está Normandía?



Normandía en la actualidad es una región francesa situada al noroeste cuyas costas dan al Canal de la Mancha. Su capital es Ruan.

Mapa región de Normandía en la actualidad
Mapa de la región de Normandía en la actualidad. Licencia

IRON MAIDEN: THE LONGEST DAY

The Longest Day. Iron Maiden
EL DÍA MÁS LARGO

En la penumbra, la acechante tormenta amaina 
En los barcos, ojos asustados esperan 
La llamada a las armas, para golpear las puertas 
Hacerles volar en pedazos, devolver al mal a su destino 

Tantos veranos, para preparar esta máquina 
Para transformar a los hombres de carne y hueso a puro metal 
De soldados de papel a cuerpos en la playa 
De arenas de verano, a la culminación del Armagedón

Overlord, tu señor pero no tu Dios 
La costa del enemigo, amaneciendo gris rápidamente 
Esas almas maltrechas, vomitando, temblando de miedo 
Para recibir una bala por aquellos que les mandan venir

El mundo en llamas, las colinas explotan con fuego 
Sin escape, una lluvia de metralla sin piedad 
Hombres ahogándose, sin elección para el destino de un guerrero 
Una muerte asfixiante, entrando a las puertas del infierno  

Deslizándonos vamos 
Con tan solo el miedo de nuestro lado 
hasta el borde de la alambrada 
Y nos apresuramos con la marea 
El agua está roja 
Con la sangre de los muertos 
Pero yo todavía sigo vivo, rezo a dios por sobrevivir 

Por cuánto más, en este, el día más largo 
Hasta que conseguimos nuestro objetivo 

Los muertos que se alzan, las caras hinchadas y arrancadas 
Ellos están aliviados, los vivos esperan su turno 
Tu suerte se acabó, esa bala lleva tu nombre 
Pero tu sigues avazando, de ida y vuelta al infierno 

Valhalla espera, las Valquirias se alzan y caen 
La tumba del guerrero se abre para todos 
Una mano fantasmal se alza a través del velo 
Sangre y arena, nosotros prevaleceremos

Deslizándonos vamos…

LIBROS SOBRE EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA



Oferta Lo que nunca te han contado del Día D (Principal Historia)
Oferta El estornudo de la mariposa: Los Garbo contra Hitler (Narrativas Históricas Contemporáneas)
La nueve: (Edición actualizada)
Oferta Alto riesgo (Best Seller)
El desembarco de Normandía: el día D
Oferta Secretos Del Dia D, Los (Planeta Internacional)

BIBLIOGRAFÍA

Summary
El desembarco de Normandía
Article Name
El desembarco de Normandía
Description
Fue uno de los acontecimientos que más se ha mitificado tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, conflicto que arrasó Europa y otras zonas del planeta. El Desembarco de Normandía fue un punto de inflexión en la guerra: alivió el frente oriental donde los soviéticos seguían luchando por sobrevivir y provocó que Alemania se encontrase envuelta en tres frentes de guerra que terminarían por agotarla.
Author
Publisher Name
Deguerra

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayude a optimizar tu visita. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Puedes aceptar o rechazar su uso siempre que lo desees. Encontrarás más información en nuestra política de cookies Política de cookies

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar